LA DEMOCRACIA Y LA POLÍTICA EN EL NUEVO PARADIGMA



      No se puede ser un auténtico demócrata sin estar comprometido en un proceso continuo de autoconocimiento, sin él no seremos capaces de detectar nuestros prejuicios, que son el gran obstáculo que ha de superar una democracia. No puede haber un diálogo verdadero sin saber cómo nos manejan nuestros prejuicios y emociones, como muestra de esto basta ver cualquiera de los habituales debates políticos parlamentarios en los que priman las descalificaciones personales sobre el espíritu de servicio a la comunidad. Cuando una persona necesita descalificar a otra para exponer sus argumentos está expresando un déficit de confianza en sí mismo y por lo tanto una doble falta de respeto: hacia sí mismo y hacia su interlocutor. El principio socrático "conócete a ti mismo" ha de ser también un principio fundamental de la democracia y no un mero tema de examen en nuestros colegios e institutos. No es posible caminar hacia una auténtica democracia sin iniciar el gran cambio en nuestra educación, más allá de cualquier idea política: llevar el autoconocimiento y la sabiduría a clase. Un pueblo en un régimen democrático de los actuales que no se conoce, que no camina hacia la sabiduría, será fácilmente manipulable a través de sus estados de necesidad y de las proyecciones identitarias, y por lo tanto su voto no será ni libre ni soberano.
  


En la esencia de una auténtica democracia está el poder de hacer reconciliable lo irreconciliable,  revelando a través de las relaciones intrapersonales y sociales la belleza del ser humano.

       Para asumir una democracia de esta profundidad es necesario hacerlo desde los Nuevos Paradigmas del Conocimiento, es decir llevando nuestra forma de pensar más allá de la Dualidad en la que fuimos educados, que hace que provoquemos inconscientemente dramas y todo tipo de conflictos. En estos paradigmas se trasciende la educación en autoridades, lo cual implica que en la relación con nosotros mismos no valen actitudes dictatoriales y juicios descalificativos, es decir: hemos de instaurar la democracia en nuestro propio gobierno interno, lo cual implica crecer a través de un autoconocimiento no basado en autoridades, que es tanto como decir un autoconocimiento democrático, este tipo de autoconocimiento es precisamente el que plantea la mirada "Educar empoderando".
        Respecto a la visión de la política en los Nuevos Paradigmas podemos concretarla en el siguiente pensamiento: ningún política ni ideal ha de estar por encima de nuestra humanidad, ninguna pasión ha de quemar, consumir, el respeto y la escucha entre dos seres humanos. Sin estos dos principios básicos la democracia es un simple papel mojado, un disfraz de nuestros propios dictadores internos.
 


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